¡El fuego eterno de Zoroastro! Alto vehículo que te has mandado, Nicolás. Esas espirales ascendentes y anchas a lo Sor Juana Inés de la Cruz, y el olor a tierra de Walt Whitman desde tierras paisas. ¡El sol sale para todos! ¡Salud!
Me honran tus comentarios, y me alegra mucho que te haya gustado, Mauricio. Así es, el fuego eterno del misterio, siempre en las raíces de esta gran mente del mundo indoeuropeo. Un gran ardor que llama al asombro. ¡Recibe un fuerte abrazo desde este pliegue de la cordillera!
Que decir que no venga diciendote siempre, me encanta! Muy Rilke, muy Whitman. Hermoso!
Gracias, Matías, me alegra mucho que te haya gustado. Un abrazo desde los Andes!
¡El fuego eterno de Zoroastro! Alto vehículo que te has mandado, Nicolás. Esas espirales ascendentes y anchas a lo Sor Juana Inés de la Cruz, y el olor a tierra de Walt Whitman desde tierras paisas. ¡El sol sale para todos! ¡Salud!
Me honran tus comentarios, y me alegra mucho que te haya gustado, Mauricio. Así es, el fuego eterno del misterio, siempre en las raíces de esta gran mente del mundo indoeuropeo. Un gran ardor que llama al asombro. ¡Recibe un fuerte abrazo desde este pliegue de la cordillera!